Joan Manuel Gisbert

Los espejos venecianos

Los espejos venecianos

Editorial: Edelvives

Año: 1993

Las estancias solitarias y llenas de misterio de un deshabitado palazzo van a ejercer una poderosa fascinación en Giovanni Conti, joven estudiante de Letras en Padua.
Conti ha conseguido alojamiento en una casa antigua, regentada por una mujer solitaria y hermética. Desde la ventana de su habitación puede ver parte del claustro de un palazzo contiguo. Su estampa melancólica y abandonada atrae desde el primer momento su atención. A medida que va obteniendo información, se va sintiendo más interesado. En aquel edificio había vivido Beatrice Balzani, conocida como “La que nunca murió”, porque desapareció sin dejar rastro y abandonó la existencia envuelta en la niebla del misterio. Desde hace algo más de un siglo, vive como un recuerdo espectral en la memoria de todos los habitantes de la ciudad.
Su presencia invisible y su leyenda influirán de manera decisiva en los hechos de esta obra, especialmente desde el momento en que Giovanni Conti decide una noche entrar en el oscuro y deshabitado palacio renacentista y descubre en una cámara unos preciosos espejos venecianos que llevan más de cien años esperando. . .